El ciberbullying

se refiere a aquellas agresiones ocasionadas a través del uso de internet y redes sociales,  estas presentan diversas modalidades que resultan desconocidas para padres, docentes, niños y jóvenes. En el libro Enfrentando el bullying (2015) publicado por Villegas Editores, se encuentran algunos conceptos que describen las modalidades de este tipo de acoso:

Ousting o espionaje

Revisar mensajes de chat, texto, emails e incluso fotos de una persona donde quede expuesta su intimidad, y luego, sin su autorización, reenviarlos o imprimirlos para ridiculizarla.

Fraping o fractura

Acceder a las redes sociales del niño o adolescente, publicando contenidos inapropiados haciéndose pasar por él.

Blackmailing

Chantajear, extorsionar o amenazar a través de correo que exigen dinero, bienes o hacer cosas contra la voluntad.

Bashing websites o paliza

Páginas denigrantes creadas  por los bullies o acosadores en donde se puede votar, por ejemplo, quién es el más feo, el más tonto, gordo o estúpido del curso o del colegio.

Happyslapping o feliz bofetada

Grabar con celular un ataque físico, editarlo, identificar a la víctima y agregarle mensajes que la ridiculicen en las redes

Flaming o flameo

Mediante mensajes obscenos, mayúsculas y emoticones incitar a la víctima a contestar de forma airada, para luego manipular la respuesta y enviarla a sus contactos para avergonzarla.

Estas agresiones resultan ser perjudiciales debido a que ocurren en cualquier momento del día, diferente al acoso escolar que se manifiesta en el espacio de permanencia en el colegio.

 

RECOMENDACIONES PARA LOS PADRES

Dialoga con tu hijo acerca de la importancia que tiene evitar aceptar solicitudes de amistad de personas desconocidas; por redes sociales no es conveniente compartir datos como la dirección de la casa y del colegio, el número telefónico y mucho menos acceder a enviar fotografías personales con el uniforme o en los peor de los casos en ropa interior o desnudos.

No a la venganza en línea

Evita escribir mensajes de insultos y amenazas a los agresores; así como tomar justicia por tu cuenta. Recuerda que para terminar con este tipo de actuaciones es importante en muchos de los casos solicitar apoyo a entidades como la Policía.

Recurrir a castigos eternos

Evita expresiones como “a partir de hoy jamás te volveré a dar la confianza para utilizar las redes sociales”. Si bien es cierto, estas situaciones requieren de firmeza, esta no debe confundirse con autoritarismo pues el mensaje más efectivo que debe primar es  que cuando un hijo es víctima de agresiones a través de las redes sociales lo hace porque no tiene o desconoce herramientas y recursos para protegerse en ese momento, también tiene miedo y le avergüenza contarlo.

Como educadora y orientadora familiar, te invito a pensar que tu mayor propósito como padre es acompañar a tu hijo a salir de esta situación de la manera más respetuosa y efectiva buscando así que se eviten nuevas situaciones en el futuro.

La desesperación que viven algunos padres al no saber cómo actuar ante una agresión electrónica hacia sus hijos, hace que se actúe en automático dejando de lado dos lecciones fundamentales: recordar que el hecho de que nuestro hijo se equivoque no quiere decir que es una mala persona y que estas experiencias son una posibilidad para encontrar aspectos que como  padre requieres seguir fortaleciendo.

No olvides hacer la denuncia correspondiente y dejar estas situaciones en manos de expertos.

Si tu hijo o alguien de la familia está siendo víctima de bullying te invitamos a contactarnos a través de nuestras redes sociales en Facebook e Instagram como ACPAE o escribirnos tu inquietud al correo electrónico acpaeasociacion@gmail.com

Autor: Francy Yovana Velandia Castrillón.

Psicóloga, Presidenta Asociación Colombiana para la prevención del Acoso Escolar ACPAE

Abrir chat
1
Hola 😄
¿Quieres información de manera personalizada?